¿Qué es el desaprendizaje y qué requiere?

He definido el aprendizaje como «… el proceso de por vida de transformar la información y la experiencia en conocimientos, habilidades, comportamientos y actitudes».


Me apego a esta definición, pero también me he dado cuenta de que puede representar que aprender suele tener que ver con sumar. En realidad, aprender -si realmente va a conducir a un cambio y crecimiento positivos- se trata de restar.


Después de todo, no hay nada que diga que todo lo que aprendamos sea realmente correcto. Podemos aprender mal en primer lugar. En otras palabras, adquirir conocimientos, habilidades, comportamientos o actitudes que son simplemente incorrectos, o al menos no del todo correctos.


O tal vez lo hicimos bien, pero el mundo que nos rodea ha cambiado, por lo que lo que aprendimos ya no nos sirve a nosotros ni a los demás.


En cualquiera de estos casos, debemos desaprender. Debemos revertir o reorientar significativamente el proceso de transformación de la información y la experiencia en conocimientos, habilidades, comportamientos y actitudes.


He leído otras definiciones que sugieren que desaprender requiere eliminar de la memoria lo aprendido. Ese es un requisito elevado y no creo que sea realmente alcanzable. Pero sí creo que existen requisitos específicos para desaprender algo con éxito.


Lo que requiere el desaprendizaje


Veo tres requisitos básicos: las 3 R del desaprendizaje:


Reconocimiento


Ser consciente de que nuestros conocimientos, habilidades, comportamientos o actitudes actuales ya no están produciendo resultados positivos (si es que alguna vez lo fueron). En mi experiencia, esta suele ser la parte más difícil.


Lanzamiento [Release]


Dejar ir lo que hemos aprendido. Hacer nuestro mejor esfuerzo para dejar de hacer cualquier acción o actividad a la que nos haya llevado nuestro aprendizaje y estar disponible para nuevos aprendizajes. (El trabajo de Charles Duhigg sobre hábitos es muy útil aquí).


Reemplazo


Dejar ir es, por supuesto, muy difícil de hacer. Si bien nunca borramos realmente lo que hemos aprendido antes, podemos reemplazarlo o modificarlo con un nuevo aprendizaje, un aprendizaje que nos sirva a nosotros y a los demás.


Nada de esto es fácil. De hecho, desaprender suele ser mucho más difícil que aprender. Pero la buena noticia es que muchas de las mismas prácticas -por ejemplo, la atención plena y la curiosidad- aplican.


El truco, por supuesto, es aplicarlos.



Fuente: Mission to Learn

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