El testing a la cabeza del desarrollo IT

“Estamos convencidos que es fundamental que la industria tecnológica argentina continúe por este camino y profundice el reconocimiento de esta disciplina”

El testing es un área que creció exponencialmente en la última década: su participación global en 2016 aumentó un 13%, especialmente en los rubros de e-commerce y apps móviles (fuente: NelsonHall).

El rol de tester fue mutando y se adaptó a los cambios de paradigma que tenían las empresas que hace unos años tan sólo se dedicaban a producir más para vender más y descuidaban sus procesos. Hoy, el testing es el mejor aliado para mejorar la calidad, reducir errores, lograr clientes satisfechos y alcanzar más ventas.

Previo a esto, el testing era casi un gasto, el último orejón del tarro en la industria. Éramos sólo los auditores, los malos de la película.

Lo que sucedió en el medio fue que los clientes/usuarios ya no aceptan más productos que no satisfagan sus necesidades/expectativas. La competencia en el rubro IT es muy grande. ¿Quién gana en esta carrera de triunfar o permanecer? Los que cumplen con el requisito fundamental: brindar calidad.

Las empresas/usuarios no pueden darse el lujo de pagar o consumir un producto/servicio que no les sirva. Ya no hay margen para hacer las cosas artesanalmente, y depender de los “héroes” en un proyecto de software no es una estrategia real. Así es como el rol de tester es cada vez más requerido en el universo IT.

Actualmente, los testers se involucran en todo el proceso de producción, de principio a fin: ya no es la persona que chequea que un software esté bien o mal y punto. Puede detectar errores apenas se está creando un producto, pudiendo así solucionarlo en menor tiempo. Metodologías ágiles y testing, en sintonía.

Lo que los diferencia del resto de los miembros del equipo de desarrollo, y lo que los vuelve cada vez más requeridos en esta industria, podría sintetizarse en: pensamiento abstracto, crítico y pragmático, junto a cierta capacidad para entender el negocio.

Esto se logra a través de un importante nivel de capacitación: exige que las organizaciones se encarguen de capacitar a sus profesionales para que estén preparados frente a las demandas del mercado.


Es fundamental que la industria tecnológica argentina continúe por este camino y profundice el reconocimiento de esta disciplina, como una pieza vertebral y estratégica a la cabeza de todo proceso de desarrollo.








Fuente: canal-ar.com.ar

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