Conoce al argentino que, desde Suiza, une a emprendedores con desarrolladores de Google

Después de tres años en México, quien supo ser becado del CONICET deja su rol regional y se prepara para trabajar en Europa.








Hay lazos estrechos entre las empresas de tecnología y los centros de excelencia. Pero quienes optan por el camino del doctorado —y son becados, por ello, por el Conicet —difícilmente viren del camino académico para dedicarse al sector privado. Es raro pero sucede. Así, por lo menos, empieza la historia de Nicolás Bortolotti, un ingeniero en Sistemas por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) que, en 2008, estaba lejos de viajar por el mundo si no, más bien, en su San Francisco natal, en la provincia de Córdoba, donde intentaba doctorarse en Sistemas de Información.

“Viajaba permanentemente entre Córdoba y Santa Fe porque, además, tenía dos cátedras, una de ingeniería de software orientada a objetos. Mi tesis tenía que ver con ingeniería de software pero lo que hacíamos era tratar de combinarlo con ingeniería industrial”, cuenta desde Lomas de Chapultepec, en Ciudad de México, horas antes de mudarse a Zurich, en Suiza, donde trabajará en uno de los centros de desarrollo de Google.

Para conocer la historia de cómo un becario terminó trabajando en Google hay que retrotraerse unos años atrás, cuando Bortolotti dejó la academia para dar el gran salto. “Los planes tienden a ser meramente académicos pero depende de cada uno, de la relación con la industria que quiere darle cada director de tesis.”

Lo cierto es que, a unos meses y pasos burocráticos de recibirse, Bertolotti abandonó el doctorado y fundó su propia empresa, DotAr Consulting, especializada en brindar soluciones relacionadas con la ingeniería de software. Fue en esta posición que se relacionó con el grupo de ingeniería de Google por primera vez. “En ese momento hacían exploraciones a diferentes países. Los conocí y empezamos a tener contacto, siempre desde un lado académico. Nos fuimos conociendo y después me hicieron una propuesta”, cuenta.

Se mudó a Buenos Aires y empezó a trabajar en las oficinas de Puerto Madero que la empresa tiene en la Argentina. ¿El rol? El de director de Relaciones para Desarrolladores, primero para la región Sur de América latina y después, más regional. Fue ahí donde le propusieron mudarse a México, en 2013. “Armamos un grupo de gente de 45 personas porque somos 26 países los que cubrimos. Es un programa que se diseña globalmente y se va delegando en bloques geográficos”, explica.

Entre sus funciones está la de diseñar proyectos para unir a emprendedores con el mundo del desarrollo. Tienen, por ejemplo, un programa que se llama LaunchPag que trabaja con startups de la región y los acerca a expertos que trabajan con Google en diferentes categorías. Así ganan en insight para desarrollar sus proyectos tecnológicos con mayor profundidad. Etermax, la empresa detrás de Preguntados, fue una de las que se benefició de este programa que lideró Bortolotti. “Para una startup es difícil desarrollar sin saber cómo se usan las herramientas tecnológicas.”

Ahora, el desafío es hacer crecer estos mismos proyectos pero desde una posición global. En un principio, se iba a mudar a Mountain View, los HQ de la compañía a escala global, pero ahora su casa estará en Suiza. “En esta última transición voy a estar trabajando para el equipo de estrategia global”, cuenta. Para meso muda a su mujer, cubana de nacimiento, y a su bebé de un año y medio, otra vez.

La primera fue de Santa Fe a Buenos Aires; la segunda México, y esta última, los llevará a Europa. “La cultura europea es más parecida a la Argentina. Además, al ser este centro de desarrollo más chico que el de Silicon Valley se puede lograr otra interacción con el equipo”, dice. Mientras tanto, sigue participando de algunas cátedras en la UTN pero, esta vez, a través de Google Hangouts.











Fuente: www.infotechnology.com

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