Entrevista a Ariel Torres: columnista de tecnología del diario La Nación

En el mes de Mayo entrevistamos a Ariel Torres, quien se desempeña como periodista y editor en la sección de tecnología del reconocido diario La Nación desde el año 1994. Lee la entrevista completa ingresando aquí.

 

 

 

¿Cómo surgió tu interés por la tecnología que te llevó a especializarte en ese campo?

 

En 1967, cuando las computadoras sólo aparecían en las películas, conocí una inmensa computadora que mi viejo había traído a la Argentina. Tenía 4K de RAM y le decían Carola. Carola era la perra malcriada y discrecional de mi abuela. Carola (la computadora) era igual de problemática. Siempre que podía, yo lo acompañaba a mi viejo en sus salidas de urgencia para corregir fallas. También lo vi programarla en lenguaje de máquina.

 

Así que a los 6 años ya había integrado algunos conceptos fundamentales de la informática. Y, de una manera bastante cotidiana, Carola pasó a formar parte de la familia. Por supuesto, era a la vez fascinante, pero en el sentido de que era como meterse dentro de una historia de ciencia ficción.

 

Más tarde, a los 15 años, aprendí a programar con una HP65. Para entonces la computación se había vuelto algo normal en mi vida. Mi viejo programaba ROMs en casa; todavía tengo esa grabadora de memorias en el altillo. Eso fue unos 5 años antes de que saliera la ZX80, y 6 años antes de la IBM/PC. Para cuando empecé a escribir sobre tecnología en los medios (en 1987) ya llevaba 20 años entre este tipo de máquinas. Es muy raro. Tengo 54 años y casi no recuerdo un día de mi vida en el que no haya habido computadoras cerca.

 

¿Tuviste o tenés algún referente del campo tecnológico que te haya inspirado en tu carrera?

 

Carl Sagan y Jerry Pournelle, sin duda.

 

¿Qué desafíos implica, tanto a nivel personal como a nivel profesional, liderar la sección de tecnología del diario La Nación?

 

Hay varios desafíos, pero también un enorme disfrute. El diario me da mucha libertad temática y eso me permite explorar, algo que siempre me resultó atractivo. Creo que un desafío bastante grande es titular. Hay temas tan complejos que te das cuenta de que para que el título no sea reduccionista o no del todo exacto necesitarías 8 líneas de 60 caracteres. Obviamente, no tenés más que una o dos líneas de 30, como en cualquier diario. Se complica. El otro desafío es que tenés que cambiar de temas constantemente. Un día tenés que hacerte experto en OLED, al día siguiente en cómputo en paralelo y luego en Linux. También es importante, creo, escuchar al lector. Escucharlo en serio. Para mí es vital. Los mails, los tuits, los comentarios. Hay que sentir el pulso de la gente, es mi trabajo. Todo lo demás puede fallar, pero no podés dejar de escuchar a tus lectores.

 

Sos el autor de Bit Bang, un libro íntegramente orientado a tecnología. ¿Qué te motivó a escribirlo? ¿Cómo fue esa experiencia?

 

Tenía el libro en mi cabeza desde hacía tiempo. Entonces me llamó una ex alumna de la universidad que ahora es editora de Atlántida, me pidió un libro y le gustó la idea que le propuse. ¿Cómo fue la experiencia? Muy placentera y a la vez extenuante. Nunca terminaba de depurar errores. De hecho, salió con un par de perlitas. Pero me di el lujo de hacer un libro sobre tecnología pura, que explicara cómo “piensan” las computadoras, cualquiera sea: el smartphone, la PC o un satélite. En el fondo, su lógica es la misma y, una vez que entendés eso, no necesitás volver a leer ningún manual o guía. Le sacás la ficha a todas las máquinas.

 

¿Cuál es tu visión sobre la actualidad tecnológica de nuestro país? ¿Cómo crees que evolucionará el mercado tecnológico argentino en los próximos años?

 

Supongo que te referís a la electrónica de consumo. En ese caso, el atraso es muy marcado. De todo lo que está disponible en los países más desarrollados, aquí tenemos, groso modo, sólo lo que se ensambla en Tierra del Fuego, que es una porción ínfima. Lo demás o no está o es carísimo. Si no cambia esa política, este mercado va a seguir siendo pequeño, caro y atrasado.

 

Desde tu punto de vista, ¿cuáles son los principales impulsores del sector tecnológico y, por otro lado, los principales obstáculos?

 

El sector tecnológico es muy grande y diverso. La Argentina está muy bien en desarrollo de software, por ejemplo, y es algo que viene desde hace al menos dos décadas. Compañías como Globant y Etermax, por citar sólo dos, son un ejemplo. Varias multinacionales tienen centros de desarrollo acá. Estamos bastante bien en biotecnología, también, pero, a la vez, necesitamos más ingenieros y programadores que los que salen de las universidades. Parece una obviedad, pero la educación es clave para el desarrollo de una nación.

 

Y, sobre todo, necesitamos abrirnos al mundo. No existe un solo ejemplo de naciones que se hayan desarrollado estando encerradas en sí mismas, divorciadas de los avances que surgen a diario en el resto del mundo. El acceso a la tecnología acelera el desarrollo tecnológico. Esa es otra clave y falta aquí.

 

¿En qué tipos de contenidos, tecnológicamente hablando, pones mayor énfasis? ¿Por qué?

 

En los que le permitan al lector usar estas tecnologías de modo crítico, desmitificando y, a la vez, mostrando trucos y procedimientos útiles. Pero también me interesa mucho poner una mirada humana a la tecnología, porque existe un poco la idea de que lo que importa es la máquina, hay una obsesión con los dispositivos. Me encantan, ya sabés, pero lo que importa son las personas.

 

A nivel personal, ¿qué tecnologías te apasionan más y despiertan tu interés?

 

Depende de la época. Hoy me entusiasma mucho la realidad virtual y la computación de vestir. La inteligencia artificial es un tema en el que pienso constantemente. Y también los saltos cuánticos que vamos dando en los servicios que corren sobre Internet. Hace 20 años recién empezábamos a entender qué era la Web. Hoy llevamos un GPS y mapas satelitales en el bolsillo. Ah, y mensajeros que no conocen fronteras. Todo esto es notable, pero al mismo tiempo plantea los desafíos de la privacidad, la libertad de expresión, la censura y el espionaje de los gobiernos, el crimen informático y demás. Eso, para un periodista, es también de enorme interés.

 

 

 

 

 

 

Un comentario en “Entrevista a Ariel Torres: columnista de tecnología del diario La Nación

  1. Soy por mi edad analfabeto digital, pero cuando escribe sobre otros temas en la contratapa de La Nación realmente me conmueve, no solo por los temas sino por la forma en que los escribe. FELICITACIONES!!!

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